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Grado en Finanzas y Contabilidad

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El Grado en Finanzas y Contabilidad  pretende  formar a profesionales que sean capaces de desempeñar tareas de gestión y asesoramiento financiero y contable en el ámbito empresarial desde una perspectiva multidisciplinar. El interés académico y profesional de las materias de finanzas y contabilidad se ha puesto de relieve en diversos estudios e informes realizados por instituciones de reconocido prestigio. Además, el entorno en el que operan las empresas genera una demanda de profesionales con un perfil claramente diferenciado, capaces de desarrollar unas tareas vinculadas al ámbito financiero y contable de un negocio, y que requieren una formación básica adecuada en este ámbito, lo cual confiere al Grado en Finanzas y Contabilidad una entidad propia y diferenciada de otros grados en Empresa.


La relevancia de estas materias básicas está avalada por diversos estudios, entre los que destacamos los realizados por la Confederación de Decanos de las Facultades de Ciencias Económicas y Empresariales,  el  de la Asociación Española de Administración y Dirección de Empresas y el del Consejo General del Colegios de Economistas de España. En el Libro Blanco sobre los Estudios de Grado en Economía y Empresa (Conferencia de Decanos de Facultades de Ciencias Económicas y Empresariales, CONFEDE), la subcomisión encargada del diseño del Grado en Empresa agrupó los perfiles en cuatro grandes bloques (Organización de Empresas, Contabilidad y Auditoría, Finanzas y Dirección e Investigación Comercial), lo que muestra la importancia profesional de las materias relacionadas con las finanzas y la contabilidad. El trabajo de la Asociación Española de Administración y Dirección de Empresas (AECA, 2008)- “La formación universitaria en Administración y Dirección de Empresas: análisis de su adaptación al mercado de trabajo y propuesta de plan de estudio” también muestra claramente la relevancia (tanto por parte de los académicos como de los profesionales) de las materias de finanzas y contabilidad para el desempeño, no sólo de la función financiero-contable, sino de la función global de la empresa.


En el estudio “Los economistas ante el Espacio Europeo de Educación Superior. Análisis desde la experiencia y determinación de las necesidades futuras” (2008), realizado por el Consejo General de Colegios de Economistas de España, se pone de manifiesto la importancia de los conocimientos adquiridos sobre contabilidad y finanzas para el desarrollo de su titulación y posterior desempeño. De hecho, estos conocimientos son los más valorados de entre las diecinueve materias consultadas.


Si bien no existen estudios específicos que muestren la relevancia laboral de la formación adquirida mediante el Grado en Finanzas y Contabilidad, sí existen referencias claras sobre la importancia de la formación en contabilidad y finanzas, tal como se señala a continuación. Es preciso tener en cuenta que el mercado laboral está demandando profesionales con formación en las áreas financiera y contable, lo que demuestra que el 22% de los Diplomados en Ciencias Empresariales y el 36% de los Licenciados en Economía y Administración de Empresas trabajan en el sector financiero (ANECA, 2007). Esta exigencia del mercado laboral también la demuestra el Servicio de Orientación y Planificación Profesional de la Universidad Carlos III que indica que el 57% de los Licenciados en Administración y Dirección de Empresas, Economía, estudios conjuntos de Derecho y Administración y Dirección de Empresas y Diplomados en Ciencias Empresariales trabajan en actividades relacionadas con las finanzas, la contabilidad, la auditoría y la consultoría (Informe de Gestión 2006, SOPP).  Confirmando lo anterior, las estadísticas de las prácticas que realizan los alumnos de economía y empresa a través del servicio de Universa (Observatorio de Empleo Universitario de la Universidad de Zaragoza) o FEUZ (Fundación Empresa Universidad de Zaragoza) revelan que el 40% de todas las prácticas abordan contenidos de Finanzas y el 38% de Contabilidad.

 

Por otra parte, tal como pone de manifiesto la International Federation of Accountants (IFAC, 2001)  en su documento “A Profession transforming: from accounting to management”, diferentes causas están motivando la transformación de la forma de gestionar los negocios: la globalización de productos, mercados de capitales, negocios y competencia; los avances en las TICs; la mayor importancia de los recursos intangibles para la creación de riqueza; la mayor incertidumbre y rapidez de los cambios o el incremento de las relaciones de negocios entre organizaciones (alianzas, redes, cadenas de suministro, …). Como consecuencia de esta transformación, el perfil del profesional centrado en la contabilidad y los sistemas de información contable requiere una adaptación sustancial. Como señala el citado informe, se pasa de la figura del contable tradicional con una función puramente técnica y administrativa a la de un profesional cuya labor se centra la confección de sistemas de información para la toma de decisiones. En el contexto español, la reciente reforma contable hace patente una evolución hacia requisitos cada vez más exigentes por parte de los reguladores contables. A este respecto, la Ley 62/2003 ha constituido el primer paso de adaptación de nuestra legislación mercantil en materia contable a la normativa internacional, y la aprobación de la  Ley 16/2007 de 4 de julio de reforma y adaptación de la legislación mercantil en materia contable para su armonización internacional con base en la normativa de la Unión Europea, aborda una reforma más significativa encaminada a adaptar nuestro derecho contable al contenido de las Normas Internacionales de Contabilidad. Adicionalmente, y como continuación de esta reforma normativa, se ha promulgado el Plan General de Contabilidad de aplicación para la elaboración de las cuentas anuales de todas las empresas españolas (RD 1.514/2007, de 16 de noviembre), y el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas, susceptibles de aplicación en las empresas que no superen un determinado tamaño (RD 1.515, de 16 de noviembre).


Específicamente en la actualidad, existe una demanda de profesionales con conocimientos profundos tanto en las implicaciones de los estándares internacionales de contabilidad (NIIF), de obligado cumplimiento en grupos de empresas que cotizan en mercados desde 2005, como en las de la reciente aprobación del nuevo Plan General de Contabilidad, que supone, entre otras novedades, la adaptación de la normativa contable española a los requisitos de la normativa internacional y es de aplicación obligada para todas las sociedades mercantiles. Entendemos que esta demanda será sostenida en el tiempo, ya que todas las empresas tienen la obligación legal de elaborar estados contables y publicar y registrar las cuentas anuales. Muchas necesitan además auditar sus cuentas y, desde luego, todas tienen que realizar la liquidación del Impuesto de Sociedades. Pero además, la evolución reciente de la normativa contable introduce la necesidad de que los profesionales de este área tengan conocimientos sólidos de finanzas. Las principales novedades introducidas en las normas de valoración obligan a los contables a aplicar métodos de valoración propios de las finanzas a un número considerable de elementos activos y pasivos de las empresas, y éstos profesionales requieren por tanto una formación básica generalista en Finanzas y Contabilidad que no puede cubrirse adecuadamente con una especialización o línea curricular en un grado de Empresa.


Por otra parte, las empresas desarrollan su actividad en un entorno cada vez más global y competitivo. Se enfrentan a importantes restricciones financieras, y a nuevas oportunidades de financiación con instrumentos cada vez más complejos tanto en entornos nacionales como internacionales. Por ello, el papel del graduado/a en Finanzas y Contabilidad se torna determinante en la configuración de la estructura financiera de la empresa que permitirá el desarrollo de la misma. Dada la importancia que tienen los flujos monetarios, resultan esenciales para la gestión financiera de la empresa herramientas tales como el control presupuestario, la elaboración de presupuestos de caja y de capital y la valoración de proyectos de inversión. Consecuentemente, este control de recursos financieros requiere asimismo un conocimiento profundo de las normas contables que permita al graduado/a en Finanzas y Contabilidad reflejar contablemente las transacciones derivadas de estas operaciones y preparar información financiero-contable adecuada para la toma de decisiones a nivel superior.

 

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